miércoles, 5 de noviembre de 2008

Juan Marsé - Si te dicen que caí

La he leído decenas de veces y he tomado cientos de notas. No me aburre. Tiene todo lo que para mí debe tener una novela. En el fondo, quizá sea algo más que una novela, quizá es un fragmento de vida, algo tangible, real, algo de lo que acabas por formar parte. El Sarnita y el Trapero Javaloyas y el Taylor y la Rubianca, y el falangista paralítico al que le gusta mirar, y los brazos en alto, y la iniciación sexual en los cines de sesión continua, y los saltos en el tiempo, y el punto de vista, y el narrador, y la función de teatro de los chavales en la iglesia, y el Cottolengo, y el Guinardó, y el hambre, y los estancos, y los que se hicieron ricos imprimiendo cartillas de racionamiento, ...

Si te dicen que caí es mucho más grande que la vida, porque tiene todos sus ingredientes, pero, además, está tan bien contado, tan bien hilvanado, que a uno le asalta la emoción cuando en cada relectura va descubriendo hilos en los que antes no había reparado.

Juan Marsé, grande entre los grandes, deja que el lector construya el gigantesco puzzle, confiando en su capacidad, en su sensibilidad; y así consigue que la novela no termine nunca, que sea eterna.

Si te dicen que caí. [+]